A veces pareciera que aquellas personas atractivas tienen la vida más fácil, y los estudios así lo han demostrado: ser guapo tiene beneficios para su salud, inteligencia y ayuda a hacer amigos. Además, la belleza también suele estar relacionada con un mejor estatus y una afluencia de dinero.

Sin embargo, un estudio reciente, publicado en el Journal of Business and Psychology, ha encontrado que ser demasiado bello también tiene sus desventajas. Satoshi Kanazawa de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres y Mary Still de la Universidad de Massachusetts en Boston analizaron datos de un estudio de 20 mil jóvenes estadounidenses, quienes fueron entrevistados y medidos en base a su atractivo físico a los 16 años y luego tres veces más hasta los 29.

Los hallazgos mostraron que la teoría que dice que los feos tienen salarios más bajos no es tan simple. Cuando se tuvieron en cuenta otros rasgos, como la salud y la inteligencia, los resultados mostraron que las personas que eran más concienzudas, extrovertidas y menos neuróticas ganaban significativamente más que otras.

Además, los participantes que fueron etiquetados como «muy poco atractivos» siempre ganaron más que los que simplemente «no eran atractivos». Este también era el caso cuando se comparaban personas muy poco atractivas con aquellas que eran atractivas y de aspecto promedio.

La apertura como factor determinante

La explicación a este fenómeno podría deberse a que el rasgo de personalidad «apertura a la experiencia» puede haber estado sorprendentemente correlacionado con menores ganancias y mayor atractivo en este conjunto de datos en particular, cuando generalmente se asocia con un salario más alto.

«¿Podría esta asociación de atractivo y apertura ser un indicador de porque algunos de [las personas] muy poco atractivas obtuvieron una puntuación especialmente baja en apertura, y quizás fueron altamente dedicados a un área temática específica, persiguiéndola obsesivamente [llegando al punto de] la exclusión de todas las distracciones y finalmente entrando en la vanguardia de su campo?» se preguntó Alex Fradera en BPS Digest. «Sabemos que la apertura se correlaciona negativamente con el componente de pasión, por lo que dichos efectos son concebibles», añadió.

Aun así, dijo que los métodos de estudios previos pueden no haber contado a las personas realmente feas porque los «muy poco atractivos» y «poco atractivos» a menudo se agrupan en un solo grupo.

Los efectos de la belleza son un fenómeno bastante estudiado. En agosto del año pasado, un grupo de investigadores suizos encontró que las imágenes de mujeres delgadas (un parámetro de belleza en occidente) afecta la percepción en las personas.

El feo normal tiene estas claras ventajas que las personas hermosas pierden:

La tranquilidad del feo

Imagina que ayer enterraste a tu madre. Eres guapa y estás tomando un café en una cafetería ahogando tus penas; probablemente no tarde en acercarse alguien con intención de presentarse y hacerse el simpático o el interesante. Tú lo que quieres es que te dejen tranquila y no ser como la miel para las moscas en todo momento.

A los feos nadie los acosa ni los persigue y pueden centrase en sus cosas sin convertirlas en un constante flirteo.

Mis bellas amistades me comentan lo molesto que es que constantemente les miren, les guiñen un ojo, que comenten sobre sus cuerpos o que les recuerden lo hermosos que son.

Los feos son más apreciados por su personalidad

Las personas verdaderamente guapas nunca saben si gustan por como son o por como se ven. He conocido a muchas mujeres hermosas y no podría decir si tienen una personalidad interesante. En realidad, no podría decir ni tan siquiera si tienen personalidad. Cuando estás tan influenciado por sus belleza es difícil profundizar o interesarse en todo lo que dicen cuando hablan.

Cuando eres feo y pobre y alguien te quiere, sabes que es por tu personalidad y no por tu apariencia. Aunque si eres rico y feo, por lo que gustarás será principalmente por tu dinero. Eso seguro.

Los feos son más divertidos

Piensa en las personas realmente divertidas que conoces y reconoce que los más divertidas son poco atractivas. Esto es porque los feos generalmente no suelen tomarse demasiado en serio su apariencia. Si no puedes reírte de ti mismo, es porque nunca te miras en el espejo.

Un feo que se mira en el espejo y se deprime, cuando vuelva a mirarse verá a un feo deprimido. Un feo que se acepta tal y como es, solo verá un feo, y puede que hasta vea a un feo contento y feliz con su vida.

Lo feo es barato y fácil

Ser feo es barato y fácil, la fealdad es de bajo coste. Cuando eres feo, no tienes que preocuparte por mantener una belleza con prendas, peluquerías o maquillajes caros, ni hacerte estiramientos faciales, ni cualquier otro apaño de cirugía plástica. Si no eres físicamente agraciado nada de lo que hagas realmente va a compensar estos gastos porque nunca serás un bellezón. En cambio podrás ahorrar un montón de dinero en estas cosas y gastarlo en otras que también producen felicidad.

Las personas feas tienen más éxito

Los feos tienen que esforzarse más para obtener lo que quieren. ¿Crees que existiría Facebook si Mark Zuckerberg fuera guapo? ¿Zara existiría si Amancio Ortega fuera tan bonito como George Clooney? Casi todos los grandes pensamientos, las grandes innovaciones, inventos y cualquier otra cosa grandiosa, han sido producidas por algún feo que no pudo conquistar a quién deseaba y decidió conquistar el mundo.

Ser feo te obliga a desarrollar una personalidad, obtener una educación o alguna otra habilidad para demostrarle a la gente tu valía. A menudo, las personas atractivas solo se ven obligadas a desarrollar estas cosas a medida que envejecen cuando su belleza se desvanece. Puede ser un momento extremadamente deprimente para ellos cuando pierden lo único que otras personas valoran en ellas.

La gente fea es mayoría

Si los feos se unieran, se convertirán en el bloque electoral más grande de cualquier país, aunque muchas veces sean gobernados por guapos o bonitos estúpidos.

Lo feo es inevitable

Si vivimos lo suficiente, todo el mundo descubrirá lo que es ser feo. La belleza se va desvaneciendo con los años y descubriendo, a veces, a algunas almas feas, pero la fealdad dura toda la vida. Los que han nacido feos no habrán perdido nada, pero los que no, habrán perdido su belleza.